Miércoles, 21 de septiembre de 2005
Esta historia se remonta al año 1986, cuando contaba con once años. Será que como he cumplido 30 me estoy poninedo chocha y nostálgica. En ese tiempo todavía las cosas eran sencillas, porque siempre viví a contramano de todo lo que se “estilaba”, y a los once años todavía jugaba.
Recuerdo todavía cómo antes del almuerzo, subía a la habitación de mis padres y jugaba a que iba de compras, sacándole a mi mamá toda clase de vestidos, zapatos, collares, cinturones y demás implementos que escondía luego en mi ropero, a eso de las 15:00hs. nos mandaban ilusamente a dormir la siesta. Es entonces cuando se abría para mi y mi hermana un mundo lleno de ocupaciones. Porque llegaba la pregunta de rigor: ¿Juguemos a las hermanas? a partir de esto comenzaba a fluir “nuestro mundo” , en el que seguíamos siendo hermanas, pues de esto no renegamos nunca.
Nuestra vida cotidiana se debatía entre el trabajo en hermosas oficinas, las fiestas con amigos y los viajes en lujosos autos imaginarios; todo este universo mágico se completaba en algunas ocasiones, y debido a nuestra belleza deslumbrante, con el concurso de la fiesta de la vendidmia: montadas en carros espectaculares hechos con nuestras propias camas y sábanas; dando entrevistas, saludando a todos y finalmente accediendo al trono las dos porque nadie era más linda que nadie...
Este juego sencillo me hizo soñar como nunca lo haría después, fue un tiempo lleno de inocencia, en el que con mi hermana Antonella compartimos tardes que siempre quedarán en mi alma, con ella he construido una complicidad que rara vez puede repetirse. Ese juego, esa forma de mirar el mundo desde aquella ventana al cielo, dejaron en mi memoria un andamio en el que puedo descansar cuando los días me decantan la esperanza.
El tiempo no se detuvo entre aquellas carrozas vendimiales, pero hay días en que nos encontramos y sin querer nos preguntamos: ¿Juguemos a las hermanas?
Por: Cecilia Restiffo | General | Comentarios (7) | Referencias (0)
Y será que es así... Yo tengo tres hermanos, uno mayor y dos más pequeños. Pero una relación como la que describís, sólo la tuve con mi hermano mayor. Con los otros la diferenicia de edad era demasiado importante como para que hubiera existido ese tipo de complicidad. En cambio con el mayor, Mauricio, que así se llama, sí, compartimos un mundo común, tanto que, mis recuerdos de infancia inevitablemente me remiten a él. Y ahora que el tiempo pasó y la vida de algún modo nos distanció, a veces, siento nostalgia de mi hermano, del más mayor...
sergio | 22-09-2005 18:18:27
No hay juego que no tenga algo de serio. Eso me lo enseñó Cortázar (y que reviente el sacrílego de Sergio). Yo tengo un hermano mayor, también, y si él era Batman yo era Robin, él El Llanero y yo el indio. Cuestión de edad. Repito, jugar es cosa seria, como además me río de los que hacen de la vida un santuario. Hermoso Cecilia como hermosa es la complicidad que tenés con mi cuñada y siempre me dejan afuera. ¿Puedo hacer del perro?
Hernán | 22-09-2005 23:51:21
Mi hermana es mi mejor amiga y me ha parecido hermoso tu texto. Eramos más bien machonas y nunca jugamos a la reina de la vendimia. Nos encantaba dramatizar programas de televisión o dibujos animados,eramos veterinarias de Daktari o heroínas de Robotech. Pero el juego que más nos gustaba era el de los túneles. Con colchas de lana multicolor improvisabamos largos y enredados pasajes, cuando estaba terminado, nos metiamos cada una por una entrada y en la mitad... nos agarrabamos a almohadonazos. Lo bueno era en los cumpleaños cuando nos metiamos de a ocho y nos matabamos.
Nos vemos.
Paula | 27-09-2005 05:12:07
Gracias a los tres por los recuerdos, imaginé por un momento que al mismo tiempo que yo soñaba, otros a su manera hacían lo mismo, creando, tejiendo fantasías que hasta hoy nos hacen felices. Gracias otra vez.
Cecilia | 30-09-2005 23:20:27
Hay cray caray carajito dirin por ahi... lei eso y me estremeci.. apesar de ser contemporanio de vos hay tantas cosas que recorde y no se si por que de algunos cuantos meses sino es que este año tambien me ha dado por ser nostalgico familiar y recuerdo con gran añoranza esas cosas que uno hacia a esas edades y pues ni modo uno tiene que crecer aunque en realidad cargue con el sindrome de peter panpues la vida es menos pesada.
fue un gusto encontrar tu blog espero su visita por el mio.
y caray caray carajito aunque seamos grandotes como nos gustaria ser chiquitos.
Aullido
aullido | 14-10-2005 08:40:18
natalia muñoz | 10-01-2006 16:07:56
fragaria vesca | 13-01-2006 21:48:41
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